Tipos de EM

TIPOS DE EM

EM Secundaria Progresiva (EMSP)

Una parte importante (50-70%) de las personas diagnosticadas con EMRR desarrollarán a la larga la forma Secundaria Progresiva, en la que hay un empeoramiento de la función neurológica a lo largo del tiempo. La discapacidad aumenta gradualmente a lo largo del tiempo, ya sea con o sin evidencia de actividad de la enfermedad. En esta forma, pueden ocurrir recaídas ocasionales, así como períodos de estabilidad.

EM Remitente Recurrente (EMRR)

Es la forma más frecuente y afecta aproximadamente al 85% de las personas con Esclerosis Múltiple. Los brotes, también llamados recaídas, recidivas, van seguidos de períodos de recuperación ya sean parciales o completos. Es decir, durante las remisiones los síntomas pueden desaparecer completamente o bien permanecer dejando alguna secuela, pero no hay una progresión aparente de la enfermedad en ese período. Los síntomas asociados a los brotes aparecen durante un período de tiempo (días, semanas o incluso meses) y luego van mejorando o desapareciendo. Los brotes son imprevisibles y los síntomas que producen pueden ser nuevos o ya conocidos por el paciente. Con el tiempo, la actividad de la enfermedad podría seguir produciendo nuevas lesiones y los daños podrían acumularse, pudiendo provocar síntomas permanentes. En muchos casos, la EMRR puede progresar a un tipo de EM denominado Secundaria Progresiva (EMPS), especialmente si no se trata.

EM Primaria Progresiva (EMPP)

Entre el 10-15% de las personas con Esclerosis Múltiple son diagnosticadas de EMPP. La EMPP se caracteriza por un empeoramiento progresivo de la función neurológica, pero -a diferencia de la forma Secundaria Progresiva- no está precedida por una fase inicial de EM Remitente-Recurrente. Supone la acumulación de discapacidad desde el comienzo de los síntomas, sin recaídas o remisiones tempranas.
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